Sector aeroespacial, oportunidad para México

Por: Eugenio Marín, Director de TechBA Aerospace, programa de FUMEC

(Mensaje de apertura al Seminario de Inversión en el sector aeroespacial, que tuvo lugar en FAMEX 2019).

 EMarinEl sector de la aviación es un catalizador clave para promover los viajes, los lazos económicos y el comercio mundial. El número anual de pasajeros aéreos superó los 4 mil millones por primera vez en 2018. Tales aumentos en los servicios directos mejoran la eficiencia de la industria al reducir los costos y ahorrar tiempo para todos. La región principal es Asia-Pacífico, seguida por América del Norte, Europa, América Latina, luego Oriente Medio y África.

Para 2036, el pronóstico de la flota de la aeronave, tanto de pasajeros como de carga, será de 41 mil aviones, lo que implica un aumento significativo si se considera que actualmente existen alrededor de 18 mil aviones en servicio comercial. Los aviones de pasajeros de pasillo único, comúnmente utilizados por las aerolíneas de bajo costo, representan el segmento más grande de los nuevos pedidos y en los próximos 20 años se esperan 20 mil entregas de este tipo de aviones. Para el mismo periodo, se proyecta que la demanda de aviones de doble pasillo ascenderá a 7 mil nuevos pedidos, mientras que la carga aumentará a 500.

En este contexto, desde 2005, México se está posicionando en el mundo como un jugador importante para las principales compañías aeroespaciales que desean aumentar su competitividad. Este sector representa una de las principales oportunidades que nuestro país debe aprovechar, por sus capacidades y por su importante desarrollo industrial, para aumentar nuestras exportaciones, generar más y mejores empleos y aumentar el nivel de productividad del país.

Un factor importante es que México ha hecho esto sin políticas de compensación, en un periodo de sólo 15 años, con empresarios e industriales mexicanos dispuestos a mostrar determinación y resultados, especialmente en el campo de las pequeñas y medianas empresas (pymes).

Otras naciones han consolidado su industria aeroespacial en un periodo de tiempo de más de 40 y 50 años, incluso con políticas de compensación vigentes que aprovechan las negociaciones y contratos.

Contamos con alrededor de 330 empresas en el sector aeroespacial en México, se estima que 70% se dedica a la manufactura avanzada, 20% a actividades de MRO y el resto a diseño e ingeniería. Sin embargo, la industria enfrenta importantes desafíos en varios frentes: en su competitividad, en su cadena de suministro, en la necesidad de expandir sus operaciones y en la búsqueda de la certeza macro-económica. Al mismo tiempo, los clientes de estas empresas buscan mejoras constantes en el desarrollo tecnológico, los tiempos de entrega y el precio.

En los últimos 15 años, este sector ha crecido 17% anual, pasó del décimo al sexto lugar entre los países que más exportan a Estados Unidos. De acuerdo con el Programa estratégico de la industria aeroespacial, coordinado por la Secretaría de Economía y liderado por FEMIA, se espera que registremos exportaciones por más de 12 mil millones de dólares en 2020 y que el sector emplee a más de 100 mil trabajadores especializados.

El desarrollo de la industria aeroespacial en México y su gran potencial es el resultado de la vocación de fabricación e ingeniería del país y de su creciente atracción mundial como destino para la inversión extranjera. PWC clasifica a México en el lugar 38 cuando se refiere a capacidad de atracción de manufactura aeroespacial y a su capital humano, ocupando los tres primeros lugares Estados Unidos, Canadá y Singapur, en ese orden.

Aún con la creciente competencia de las regiones emergentes en el mundo que colocan al sector aeroespacial como estratégico y que asignan importantes cantidades de capital para desarrollo e inversión, existen espacios para mejoras y consolidación del sector.

México ha forjado una vocación como centro de manufactura, ingeniería y desarrollo con alto valor estratégico. Esto se debe al grado de sofisticación tecnológica de sus exportaciones, al talento existente en ingeniería (México tiene el mayor número de graduados del continente americano), así como a la calidad y competitividad de su fuerza laboral. Además de esto, el respeto por la propiedad industrial se ha convertido en un factor relevante.

Las compañías tractoras del sector que demandan servicios de alta calidad, componentes y mano de obra altamente calificada, como la automotriz y la industria aeroespacial; se comprometen a buscar una mayor inserción de las mexicanas (PYME) en la cadena de valor, ganando complejidad y madurez. Hay acciones de evolución de la industria aeroespacial mexicana hacia las fábricas del futuro que aún necesitan trabajo importante y colaboración entre los actores y el desarrollo de una industria 4.0 sólida en nuestro país.

Estamos seguros de que México seguirá avanzando para atraer más y mejores inversiones y la asignación de recursos que fomente la competitividad.